Según (Chen Lo y Jun Lin, 2005), citados por Hernández Ramírez (2011), el campo de las finanzas ha estado dominado por más de tres décadas por la hipótesis de los mercados eficientes. Un mercado eficiente es aquel mercado en el cual los precios de los valores reflejan siempre toda la información disponible y bajo esta hipótesis los inversionistas son considerados teóricamente como racionales.
“Las finanzas conductuales son, en esencia, el estudio de la influencia de psicología y la sociología en el comportamiento de practicantes financieros y el efecto subsecuente que estos tienen en los mercados. Es el análisis de las finanzas desde un matiz de ciencia social más amplio, que ha causado un gran interés y revuelo al intentar explicar por qué y cómo los mercados pueden ser ineficientes (Shiller, 2003; Sewell, 2008).” Ramírez (2013)
Para Ramírez (2013), las finanzas conductuales permiten combinar la conducta individual y el fenómeno de mercado al utilizar simultáneamente teorías provenientes de psicología, sociología y finanzas.
Las decisiones que toman los gerentes financieros de las empresas se basan, principalmente, en tres enfoques: medir el desempeño de la compañía, determinar cuáles son las consecuencias financieras si la compañía mantiene su actual curso o lo modifica, y recomendar la manera como la empresa debe utilizar sus activos, tratando así de cumplir las expectativas financieras de los accionistas. Está implícita en su función, su competencia para desarrollar acciones tendientes a crear valor, mitigar el riesgo y procurar un desempeño rentable en el largo plazo.
Referencias:
Hernández Ramírez, M. (2011). La psicología de la inversión en un contexto Latinoamericano. InterSedes, 9(17).
Ramírez, M. H. (2013). Finanzas conductuales: un enfoque para Latinoamérica. Tec Empresarial, 3(3), 8-17.
